¡MUA! El beso ha demostrado ser útil contra la depresión.
Una organización británica experta en terapia sexual afirma que al besar liberamos endorfinas, conocidas como las hormonas de la felicidad.
Quién no ha sucumbido, una y otra vez, como el peor de los adictos, ante los encantos de un buen beso. Ya Joaquín Sabina dijo alguna vez que lo malo de los besos es que crean adicción. Pero no se sienta culpable de besar o ser besado, pues ahora ya tiene una excusa para hacerlo sin remordimientos. Y una excusa científica nada menos, ya que Relate, la principal agencia de terapia sexual en Gran Bretaña, ha anunciado que el beso estimula la liberación de endorfinas generando bienestar y resultando una terapia útil contra la depresión.La agencia agrega que las parejas británicas no invierten mucho tiempo en besarse, de manera que descuidan su salud y su relación. Al respecto, la sexóloga de Relate Denise Knowles afirma que un beso apasionado libera adrenalina y favorece la circulación sanguínea. Irónicamente, y a pesar del bien que nos causan, los besos son relegados por las mismas parejas, incluso durante el acto sexual. "Sin embargo, el beso aporta tanto placer como el buen sexo, y es más fácil, pudiendo disfrutarlo en la intimidad o en público", dice Knowles en un cable de AFP.
¿SERÁ ASÍ?¿Pero qué tan útiles pueden ser los besos contra la depresión? "Cuando uno se convence a sí mismo de que su vida no tiene ningún interés o de que sus relaciones con los demás solo han sido un fracaso continuo, es difícil creer que un beso sea la solución. Hay besos que son para recordar, que pueden ser los conductores a estados de nostalgia, hay besos que añoramos cuando estamos deprimidos, también hay besos que al recordarlos nos robarán una sonrisa. Los besos son importantes no solo por recibirlos o darlos. Su importancia radica en quién nos lo da, por qué y si realmente disfrutamos al recibirlo", explica la psicóloga Patricia Espinoza, especialista en sexualidad humana de Inppares.Tampoco es cuestión de besar sin ganas o por compromiso. Según Relate, mientras más apasionado sea el beso, más contribuimos a la liberación de endorfinas (llamadas las hormonas de la felicidad) y, claro, lo disfrutaremos más incrementando los índices de buen humor. El beso, señalan los expertos, debe ser un acto en el que intervengan todos nuestros sentidos, constituyéndose en una experiencia integral y placentera. Así, un buen beso puede ser el mejor antídoto contra la depresión. Está advertido.




















